Hace tiempo que los juegos de granjas dejaron de limitarse a seguir la fórmula de Stardew Valley. Cada vez aparecen propuestas con más personalidad y Moonlight Peaks es una de esas que llaman la atención desde el primer tráiler. No todos los días llega un farming en el que eres el hijo de Drácula, cultivas bajo la luz de la luna y compartes vecindario con brujas, hombres lobo, hechiceros u otros vampiros
Hemos podido jugar varias horas gracias a una copia facilitada por la editora y la sensación fue bastante placentera desde el principio. No intenta reinventar el género ni romper todas las reglas, pero sí aportar una ambientación distinta y un universo que consigue diferenciarse de la mayoría de propuestas cozy que han llegado en los últimos años.
Si disfrutas perdiendo horas cuidando una granja, conociendo personajes y mejorando poco a poco tu hogar, aquí encontrarás una maravillosa propuesta.
Una nueva vida… aunque seas el hijo de Drácula
La premisa tiene bastante gracia. En lugar de convertirnos en el típico granjero que hereda unas tierras abandonadas, aquí encarnamos al hijo o hija de Drácula, decidido a dejar atrás las expectativas familiares tras una pelea para empezar de cero en un pequeño pueblo habitado por criaturas sobrenaturales.
A partir de ahí, la estructura resulta familiar para cualquier aficionado al género. Restauramos nuestra casa, cultivamos nuevas plantas, reunimos materiales, fabricamos objetos, ampliamos la granja y vamos estrechando la relación con los distintos habitantes del pueblo.
La diferencia está en el contexto. Muchas de las actividades habituales se adaptan a la temática vampírica. La noche cobra un protagonismo especial, aparecen cultivos mágicos, podemos preparar pociones y utilizar hechizos que terminan formando parte de la rutina diaria con bastante naturalidad.
Todo sucede a un ritmo muy tranquilo. No hay una presión constante por avanzar y eso hace que resulte fácil entrar en ese bucle tan característico de los buenos farming: empiezas con la idea de jugar media hora y, cuando quieres darte cuenta, llevas toda la tarde mejorando la granja. Además, pese a las horas de juego siguen apareciendo cosas nuevas y sorprendiéndote.
Un cozy game con mucha personalidad
Lo que más diferencia a Moonlight Peaks de otros juegos similares no son tanto sus mecánicas como la forma en que las presenta.
La ambientación sobrenatural está presente prácticamente en todo momento y consigue que acciones tan habituales como sembrar, explorar o relacionarte con otros vecinos tengan un aire distinto. No parece un simple cambio estético pensado para destacar en las capturas de pantalla; da la sensación de que el equipo ha construido el mundo alrededor de esa idea.
Visualmente también entra por los ojos. La mezcla entre colores oscuros, iluminación nocturna y personajes de aspecto adorable consigue un equilibrio curioso. Tiene ese punto gótico que recuerda a Halloween, pero sin perder nunca el ambiente acogedor que uno espera de un cozy game.
También ayuda que los habitantes del pueblo desprendan bastante personalidad. Es fácil querer conocerlos poco a poco, descubrir sus historias y ver cómo evoluciona la relación con cada uno de ellos. Ahí vuelve a demostrar que entiende bien qué buscan los aficionados al género.
Y, por supuesto, no falta la personalización. Decorar la casa, organizar la granja o darle nuestro propio estilo al personaje sigue siendo una parte importante de la experiencia y es de esas actividades con las que resulta sorprendentemente fácil perder la noción del tiempo.
Lo que más nos ha gustado
Lo mejor del juego es que transmite identidad. Puede parecer una cualidad menor, pero en un género que recibe nuevos lanzamientos constantemente no es tan habitual encontrar propuestas que tengan una personalidad reconocible desde los primeros minutos.
También nos ha gustado cómo integra la magia dentro de la jugabilidad. Los hechizos y las pociones no parecen añadidos para justificar la temática, sino herramientas que terminan teniendo sentido dentro del día a día de la granja y hacen que la progresión resulte algo más variada.
Otro aspecto que deja buenas sensaciones es el ritmo. Siempre aparece un pequeño objetivo nuevo que invita a seguir jugando un rato más: mejorar una zona de la granja, desbloquear un edificio, conseguir materiales para fabricar un objeto o simplemente conocer un poco mejor a alguno de los vecinos.
Y luego está la atmósfera. Es un juego agradable, relajado y muy fácil de disfrutar sin prisas. De esos que apetece abrir al final del día simplemente para pasar un rato tranquilo, sin la sensación de tener que optimizar cada minuto.
Además de todos esto las inmensa cantidad de personajes disponibles para romance y todas las historias y dramas que tienen, te genera bastante enganche.
Algunos detalles que todavía pueden mejorar
Eso no significa que todo funcione igual de bien.
Después de varias horas hay momentos en los que algunas conversaciones con los habitantes del pueblo resultan algo más superficiales de lo esperado. El universo tiene mucho potencial y quizá algunos personajes agradecerían un desarrollo algo mayor para terminar de conectar con el jugador.
También hay pequeños detalles de calidad de vida que podrían hacer la experiencia más fluida. La gestión del inventario o determinadas acciones requieren algún paso más de lo que sería ideal y, en sesiones largas, se acaba notando.
Tampoco conviene esperar una revolución dentro del género. La base sigue siendo la de un farming bastante clásico y la mayor parte de su personalidad nace de la ambientación y del mundo que construye alrededor de ella.
La buena noticia es que son precisamente el tipo de aspectos que suelen mejorar con el tiempo en juegos de estas características, por lo que será interesante ver cómo evoluciona con futuras actualizaciones.
Tampoco está en español, solo si sabes ingles o alguno de los otros idiomas disponibles podrás disfrutar plenamente de la historia.
¿Merece la pena?
Si eres de los que disfrutan con juegos como Stardew Valley, Coral Island, Story of Seasons o Fields of Mistria, es muy fácil recomendarle que le eche un vistazo. A nosotros personalmente nos ha gustado mucho y seguiremos jugándolo. aunque me encantaría que estuviera en español para disfrutarlo aun más.
No pretende reinventar el género, pero tampoco lo necesita. Su principal virtud está en ofrecer una ambientación diferente, un mundo con personalidad y un ritmo relajado que invita a quedarse unas cuantas horas más de las previstas.
Todavía tiene margen para pulir algunos detalles, especialmente en la profundidad de ciertos personajes y en algunos aspectos de calidad de vida. Aun así, deja una impresión muy positiva y demuestra que todavía hay espacio para seguir dando nuevas vueltas a una fórmula que parecía haberlo contado todo.
Al final, eso es lo que hace que Moonlight Peaks funcione tan bien. No intenta ser el próximo Stardew Valley. Prefiere construir su propia identidad. Y, viendo el resultado, probablemente esa haya sido la mejor decisión posible.
Esperamos que sigáis leyéndonos y viendo algunas de nuestras guías o consejos en juegosfarming.



