Review de Farming Camp un campamento de granja diferente

Farming Camp: un campamento de granja diferente a lo que esperábamos

Cuando un juego se llama Farming Camp, tiene una estética acogedora y nos propone pasar varias semanas en un campamento dedicado a plantar cultivos y cuidar animales, es bastante fácil imaginarse  relajadamente haciendo esas tareas y dejarse llevar jugando.

Sin embargo, Farming Camp no es exactamente eso. Y posiblemente ahí se encuentre también una de sus mayores virtudes.

El título desarrollado por Innerfire Studios y publicado por SOEDESCO se lanzó el 24 de septiembre de 2026 y nos propone una experiencia mucho más cercana a una aventura narrativa con gestión del tiempo y minijuegos que a un simulador de granja tradicional.

Y aunque algunas de sus decisiones pueden sorprender inicialmente, lo cierto es que su historia y su peculiar planteamiento consiguen enganchar.

Bienvenidos al campamento de Villaperenne

En Farming Camp no creamos nuestro propio personaje. La protagonista está completamente definida y tampoco podremos personalizarla: somos Alessandra Soares, una adolescente que llega al campamento agrícola de Villaperenne con un objetivo muy concreto.

Cada verano, el campamento celebra una competición para encontrar al próximo Granjero de Villaperenne. Los participantes se dividen en tres equipos de tres personas y Alessandra termina convirtiéndose en líder de uno de estos equipos. No os contamos mucho más para mantener la gracia.

A partir de ahí comienza una competición de cuatro semanas en la que tendremos que demostrar nuestras habilidades agrícolas, pero también aprender a organizarnos y gestionar a nuestros compañeros.

Puede resultar extraño para quienes estamos acostumbrados a crear nuestro personaje en este tipo de juegos. Aquí no decidimos nuestro aspecto ni construimos una vida desde cero. Estamos viviendo la historia de Alessandra.

Precisamente por eso creemos que Farming Camp funciona mejor cuando dejamos de pensar en él como un farming sim y empezamos a verlo casi como una aventura gráfica ambientada en un campamento agrícola. Dejarte llevar y conocer su historia es lo mágico de este juego.

Cultivar es solo una pequeña parte de la aventura

Hay agricultura, por supuesto. Podemos sembrar, regar y cosechar diferentes cultivos, pero Farming Camp introduce muchas más actividades.

Durante nuestra estancia aprenderemos a cuidar animales, pescar, cocinar, recoger recursos y realizar diferentes trabajos de mantenimiento. Muchas de estas actividades funcionan mediante pequeños minijuegos.

La pesca, por ejemplo, no consiste simplemente en lanzar una caña. Nos desplazamos por un río intentando recoger peces mientras esquivamos obstáculos. También tendremos que eliminar plagas de nuestros cultivos, cortar leña o superar diferentes pruebas relacionadas con la cocina.

Se presentan los minijuegos como uno de los pilares de la experiencia, junto a la planificación del día y la gestión de nuestro equipo.

Aquí el tiempo importa

Esta es probablemente una de las mecánicas más interesantes de Farming Camp.

Cada día se divide principalmente en mañana, tarde y noche, y realizar una de las actividades principales consume una franja completa. Si decidimos dedicar la mañana a pescar, cuando terminemos habrá llegado la tarde.

Esto nos obliga a pensar bastante bien qué queremos hacer.

Además, como líderes podemos asignar tareas a nuestros dos compañeros. Mientras nosotros cultivamos, por ejemplo, otro miembro puede encargarse de los animales y otro realizar otra actividad necesaria para completar los objetivos semanales.

Y esos objetivos importan.

Los profesores van encargando deberes que debemos completar antes de terminar la semana: reunir determinados ingredientes, conseguir cierta cantidad de pescado o preparar los recursos necesarios para los desafíos del campamento.

Todo lo que hacemos también proporciona puntos a nuestro equipo y podemos consultar la clasificación para comprobar cómo marcha la competición.

Sobre el papel parece sencillo, pero pronto descubrimos que hay muchas más cosas que queremos hacer que tiempo disponible.

¿Trabajo o me entero del último drama?

Porque Farming Camp no trata únicamente de conseguir zanahorias y peces.

El campamento está lleno de personajes con los que podemos hablar y la relación entre los adolescentes tiene bastante protagonismo. Hay amistades, rivalidades, discusiones y situaciones que van desarrollando la historia.

Aquí aparece una decisión interesante: algunas conversaciones importantes también consumen tiempo.

Podemos encontrarnos teniendo que elegir entre dedicar la mañana a conseguir los recursos que necesitamos para completar un encargo o pasar tiempo con otro personaje y descubrir qué está ocurriendo.

No siempre podremos verlo todo.

Es una decisión que puede resultar algo frustrante, especialmente para quienes quieran completar todos los objetivos, pero también consigue que la gestión del tiempo tenga consecuencias más allá de conseguir unos cuantos puntos adicionales.

Y, sobre todo, hace evidente dónde está realmente el corazón del juego.

Una historia que consigue enganchar

Farming Camp tiene muchísimo diálogo. Steam llega a clasificarlo entre sus etiquetas como “ficción interactiva”, y después de jugarlo resulta bastante fácil entender por qué. En nuestro caso lo hemos jugado en Nintendo Switch 2 y la experiencia de juego ha sido muy gratificante.

Alessandra no es un avatar vacío. Tiene personalidad, motivaciones, una familia y sus propias razones para querer ganar la competición. También conocemos sus pensamientos mientras avanza la historia y descubrimos progresivamente al resto de adolescentes del campamento.

Los personajes tienen personalidades bastante marcadas y las relaciones entre ellos son una parte fundamental de la experiencia.

Y aunque algunos diálogos pueden extenderse bastante, la historia termina siendo uno de los elementos que más nos han enganchado.

Hay algo muy original en utilizar un campamento agrícola y una competición entre adolescentes como escenario para una aventura de este tipo. No estamos ante otra historia en la que heredamos una granja abandonada y tenemos que devolverle su antiguo esplendor.

Farming Camp intenta hacer algo diferente.

Un juego pequeño con muchas ideas

Esa originalidad también tiene un precio.

Farming Camp introduce agricultura, animales, pesca, cocina, relaciones, gestión del equipo, exploración, tareas, habilidades y numerosos minijuegos. Son muchas mecánicas para una experiencia relativamente contenida y ninguna pretende alcanzar la profundidad de los grandes referentes del género.

Quien llegue buscando cientos de horas cultivando una granja probablemente esté buscando otro juego.

También podemos encontrarnos con momentos en los que queremos hacer demasiadas cosas y simplemente no disponemos de suficientes franjas del día para ello. Parte del reto consiste precisamente en aceptar que no necesariamente vamos a verlo todo en una misma partida.

A cambio, el ritmo cambia constantemente y resulta difícil aburrirse.

Visualmente, además, su estética 2D y pixel art encaja perfectamente con el tono desenfadado del campamento y ayuda a darle bastante personalidad.

Conclusiones: Farming Camp sabe ser diferente

Farming Camp nos ha sorprendido principalmente porque no era el juego que esperábamos.

Su nombre y apariencia pueden hacernos pensar inmediatamente en Stardew Valley y en tantos otros simuladores agrícolas, pero compararlo directamente con ellos sería bastante injusto.

Aquí la agricultura es el escenario y una de las herramientas jugables, no necesariamente el objetivo principal.

Estamos ante una aventura narrativa sobre un grupo de adolescentes que pasan cuatro semanas compitiendo en un campamento agrícola, acompañada por gestión del tiempo, reparto de tareas y una buena colección de minijuegos.

Nos habría gustado disponer de mayor personalización de la protagonista y algunas de sus mecánicas podrían desarrollarse mucho más. Pero también agradecemos encontrar un juego relacionado con las granjas que se atreva a plantear algo distinto. Ha sido un aliento de aire fresco en nuestra biblioteca de juegos.

Porque después de tantos pueblos que reconstruir y tantas granjas heredadas de nuestros abuelos, a veces apetece que alguien cambie las reglas.

Y Farming Camp, con sus imperfecciones, lo consigue.

Farming Camp está desarrollado por Innerfire Studios y publicado por SOEDESCO. Está disponible desde el 24 de septiembre de 2026 en PC, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PlayStation 4, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. El juego cuenta con textos en español de España.

Muchas gracias como siempre por leernos en www.juegosfarming.com